🚦😸 Presentación de un nuevo gato en casa

Dos gatos adultos de caricatura dando la bienvenida a un gatito naranja dentro de un transportín. El gato naranja levanta una pata, el gato blanco y negro sonríe y ofrece una galleta. Al fondo se ve un rascador y una cama para gatos.

🐾 Introducción

Cuando se decide adoptar un nuevo gato, es fundamental planificar su adaptación y presentación al hogar y a los gatos que ya viven allí. Una introducción bien gestionada puede favorecer la convivencia armoniosa y reducir el estrés de todos los animales implicados.

📝 Lo que debemos tener en cuenta

Los gatos son animales territoriales, pero el concepto de territorialidad a veces se malinterpreta, y se relaciona con agresividad, y no es así. Si un gato pudiera contarte qué significa ser territorial, sería algo así:

“Mi hogar no es solo un sitio: es mi territorio. Es el lugar donde me siento seguro y donde sé que tengo todo lo que necesito para vivir, como mi comida, mi cama y el sitio donde hago mis necesidades. Incluso aunque un humano me dé de comer, mi instinto me dice que debo defender esta zona. Esto es un instinto de supervivencia que mis ancestros perfeccionaron. Para ellos, defender su zona era cuestión de vida o muerte; de no ser así, otro gato podría aparecer y quitarles los recursos vitales. Aún hoy, en mi segura casa, me lo tomo muy en serio.

Si aparece otro gato, en mi cabeza se dispara la alarma: ¡Alerta! Este nuevo gato podría apoderarse de mi comida, mi espacio para dormir o mi rincón preferido. Para evitarlo, debo ser muy claro en quién es el dueño. Por eso, cuando se piensa en traer otro gato a casa, es crucial entender que estoy defendiendo mi supervivencia. No es por mala intención, es por instinto puro. Si un nuevo gato entra sin respetar mi zona, para mí será una amenaza que me pondrá en guardia. Por eso, es tan importante hacer esa introducción de forma muy lenta y cuidadosa.”

Comprender la perspectiva territorial de los gatos ayuda a interpretar correctamente su comportamiento y a planificar estrategias adecuadas para la introducción de un nuevo gato en el hogar, favoreciendo una convivencia armoniosa desde el principio.

🏡Dos formas de Presentación/ Adaptación

La introducción de un nuevo gato en un hogar donde ya viven otros requiere cuidado y planificación, ya que puede ser un proceso estresante tanto para los gatos que ya residen en la casa como para el nuevo.

Existen diversas recomendaciones de veterinarios y etólogos, y en general se reconocen dos métodos principales para llevar a cabo esta adaptación de manera segura y gradual.

Ambos procesos son muy estresantes para ambos gatos, tanto el que llega nuevo como el que está en casa, por eso es muy importante que durante todo el proceso le prestes mucha atención a los dos, al gato que llega nuevo y al gato que ya vive en casa, este último debe entender que no va a tener que competir por ningún recurso, así que juega mucho con él y préstale atención ya que tú también eres un recurso, y debe sentir que no va a tener que competir por ti.

Si te interesa este tema, también tengo un artículo relacionado donde cuento mi experiencia personal y profundizo en más detalles.

👜 Presentación directa

Una de las formas de introducir un gato nuevo en un hogar consiste en la presentación directa: el gato recién llegado permanece en el transportín cerrado durante un tiempo breve (unos 15 minutos) mientras el gato que ya vive en la casa puede explorar la misma sala y olfatear al nuevo gato. Tras ese periodo, se abre el transportín para que el gato pueda salir y explorar más de cerca, siempre bajo supervisión, permitiendo la interacción solo si no hay signos claros de agresividad.

Este método puede resultar más estresante para ambos gatos, especialmente para el que llega a un entorno desconocido. Es común que el gato residente muestre curiosidad, y que el nuevo gato se sienta inseguro o asustado. Durante los primeros encuentros pueden aparecer bufidos, manotazos o comportamientos tensos, ya que ambos gatos están evaluando su espacio y estableciendo límites.

Si se observa agresividad o mucho estrés, es recomendable interrumpir la interacción y permitir que el gato nuevo se retire a un espacio seguro y tranquilo, con comida, agua, arenero, camita y objetos familiares que contengan su olor. Esto ayuda a que se sienta protegido y pueda adaptarse gradualmente.

Aunque la presentación directa se utiliza en algunos casos, suele ser más recomendable hacer la introducción de manera gradual, permitiendo que los gatos se conozcan poco a poco desde habitaciones separadas, y respetando los tiempos individuales de cada animal. Cada gato tiene experiencias previas diferentes, y la paciencia y el espacio seguro son clave para favorecer una convivencia armoniosa.

🐱↔️🐱Introducción gradual

Otra forma de introducir un gato nuevo en casa es mediante un proceso gradual.

Este método consiste en permitir que el gato recién llegado explore inicialmente un espacio pequeño y seguro, donde pueda familiarizarse con su entorno, olores y sonidos de los gatos y personas que ya viven allí.

También permite al gato que ya vive en casa entender que su estabilidad y supervivencia no corre peligro, y que aunque haya un gato nuevo, todo va a seguir bien.

A continuación se detallan los pasos que se deben dar para hacer una correcta introducción.

Es recomendable no saltarse ninguno hasta no estar seguros de que ambas partes, el gato nuevo y el residente, se sienten cómodos con la nueva situación.

A veces, se avanza al siguiente paso demasiado rápido, y puede ser necesario retroceder y permanecer de nuevo en la fase anterior hasta que ambos gatos se sientan cómodos.

La duración de este proceso dependerá de los gatos y del tiempo que cada uno necesite. Es mejor ser pacientes y no avanzar hasta estar seguros de que es adecuado hacerlo.

🛏️ Habitaciones separadas

Vamos a ubicar al gato nuevo en una habitación de la casa preparada para que pase sus primeros días y que pueda ir reconociendo el nuevo espacio en el que va a vivir.

Buscamos dos cosas: 

  • Que el gato que llega a casa tenga la oportunidad de explorar su nuevo hogar poco a poco, empezando por un espacio pequeño donde tendrá la oportunidad de entender que no le va a faltar de nada y que será un espacio seguro.
  • Desde este espacio seguro tendrá la oportunidad de empezar a reconocer olores y sonidos de los miembros de la familia con los que va a convivir.

En esta habitación debemos tener comida, agua, arenero, juguetes y escondites, creando un refugio seguro durante esos primeros días. Es recomendable dejar que se adapte a su propio ritmo, acercándose a las personas solo cuando se sienta cómodo.

Durante este tiempo, los gatos residentes pueden estar cerca de la puerta de la habitación.

Se pueden usar feromonas sintéticas y ofrecer comida extra para reforzar la sensación de abundancia y reducir la ansiedad territorial, así como premios a ambos cuando se acerquen a la puerta, y esté el otro gato cerca, para que vayan relacionando la presencia del otro con algo positivo.

🐾 Intercambio de olores

Una vez que el gato nuevo se ha adaptado a su habitación y se muestra tranquilo, se puede iniciar el intercambio de olores entre los gatos. Esto ayuda a que ambos se familiaricen de manera gradual sin contacto directo.

Se pueden intercambiar mantitas, juguetes o rascadores, colocando los objetos cerca de los lugares de descanso de cada gato, sin invadir su espacio. La idea es que se acostumbren al olor del otro de forma segura y sin presión.

Durante este proceso, se puede ofrecer comida o premios cerca de los objetos intercambiados, reforzando asociaciones positivas con la presencia del otro gato.

🚪 Contacto controlado: 

En esta fase se dejamos la puerta de la habitación entreabierta, o usamos una red o una barrera, para que puedan ver y olerse sin contacto físico directo

La idea es que ambos puedan explorarse a distancia y empezar a familiarizarse con la presencia del otro sin riesgo de conflictos.

  • Es importante supervisar siempre los encuentros, especialmente al principio.
  • Se pueden ofrecer refuerzos positivos como premios o juguetes cerca de la barrera para que asocien la presencia del otro gato con experiencias agradables.
  • Cada gato debe poder retirarse a su espacio seguro si se siente incómodo, y la duración de las sesiones debe adaptarse a su nivel de tranquilidad.
  • Si alguno de los gatos muestra signos de estrés, como bufidos, orejas hacia atrás o rigidez corporal, es recomendable retroceder al paso anterior y darles más tiempo.

Esta fase ayuda a que los gatos comiencen a conocerse gradualmente, reduciendo la ansiedad y estableciendo una base para los encuentros posteriores.

🐱🐱 Encuentros cortos y supervisados

En esta fase podemos dejar la puerta de la habitación abierta completamente para que los gatos comiencen a pasar tiempo juntos de manera gradual y bajo supervisión, mientras observamos su lenguaje corporal y señales de comodidad o incomodidad.

Si puedes, y a modo prevención, corta las uñas ambos gatos

Cómo suele desarrollarse:

Los encuentros iniciales son cortos y controlados. Los gatos pueden acercarse, olfatearse y explorar el entorno, pero se evita cualquier contacto forzado.

Es importante permitir que cada gato tenga espacios seguros a los que retirarse si se siente incómodo, como debajo de la cama, en un refugio o en otra zona de la casa.

La comida y el arenero deben gestionarse cuidadosamente: si alguno de los gatos es territorial o ansioso por la comida, puede ser útil retirar la comida durante estos encuentros para que no cause conflicto.

Señales de progresión:
  • Los gatos empiezan a interactuar de manera tranquila: olfateo, juego suave, acercamientos sin bufidos ni maullidos de incomodidad.
  • Pueden ocurrir pequeños conflictos o ajustes alrededor de recursos compartidos como areneros o zonas de descanso. En estos casos, es útil proporcionar múltiples recursos en diferentes lugares de la casa, para que cada gato pueda elegir y sentirse seguro.
  • Es normal que algunos gatos establezcan límites claros mediante bufidos, manotazos o huida; estos comportamientos forman parte de la comunicación felina y ayudan a definir los límites entre ellos.
Recomendaciones prácticas:
  • Supervisar todos los encuentros y redirigir la atención a juegos o premios si alguno de los gatos se muestra demasiado insistente o agresivo.
  • No castigar, sino reforzar las conductas positivas, por ejemplo, cuando respetan el espacio del otro o comparten zonas de descanso de manera tranquila.
  • Ajustar la duración y frecuencia de los encuentros según la respuesta de cada gato, avanzando más rápido si ambos están cómodos, o retrocediendo si alguno muestra estrés.
  • Con el tiempo, los gatos pueden pasar a interactuar durante periodos más largos, compartir espacios de juego y descanso, y llegar a una convivencia armoniosa, respetando límites individuales y disfrutando de la compañía mutua.

🍽️ Refuerzos positivos y asociación agradable: 

Durante el proceso de adaptación, el refuerzo positivo es una herramienta clave para ayudar a que los gatos asocien la presencia del otro con experiencias agradables y seguras. Esto puede incluir caricias, palabras suaves, juegos o premios adecuados para gatos.

Una estrategia habitual consiste en ofrecer un premio a ambos gatos a la vez durante los primeros encuentros, ya sea estando en la misma estancia o con la puerta entre ellos. De este modo, la presencia del otro gato queda vinculada a algo positivo y predecible.

El juego es otro elemento fundamental para fomentar una convivencia armoniosa. Suele recomendarse:

  • Realizar sesiones de juego compartidas, donde ambos gatos puedan participar sin presiones.
  • Utilizar dos juguetes distintos si uno de los gatos tiende a monopolizar el recurso, asegurando que cada uno tenga algo que perseguir o cazar.
  • Elegir juguetes adaptados a la personalidad de cada gato: algunos prefieren cañas tipo pluma, otros cintas, pelotas, túneles o juguetes con sonido.
  • Variar entre juego conjunto e interacciones individuales, ya que ambos tipos aportan beneficios distintos: el juego conjunto fortalece la relación entre ellos, mientras que el juego individual ayuda a liberar energía y reducir tensiones.

🤝 Ajuste de límites y convivencia

Es normal que los gatos establezcan sus propios límites mediante bufidos, persecuciones suaves o manotazos de advertencia. Mientras no haya agresiones fuertes, estos comportamientos forman parte de la comunicación felina y les permiten definir su espacio y su relación.

La recomendación general es intervenir solo cuando sea necesario, por ejemplo si la intensidad del conflicto aumenta o si uno de los gatos muestra señales claras de miedo o estrés. En el resto de situaciones, es positivo permitir que sean ellos quienes ajusten su dinámica, siempre dentro de un entorno seguro y con supervisión inicial.

🧘‍♀️ No fuerces la interacción

La convivencia entre gatos puede requerir desde varios días hasta semanas completas. Por eso es fundamental respetar los tiempos de cada gato y observar si el gato residente está realmente receptivo a convivir con otro. Algunos gatos muestran desde el principio actitudes amistosas y curiosidad, mientras que otros necesitan más distancia o calma antes de aceptar a un compañero.

Durante el proceso de presentación, pueden surgir tensiones o pequeños enfrentamientos mientras ajustan su relación. Es habitual que aparezcan bufidos, manotazos o persecuciones moderadas, especialmente si alguno es muy joven o aún no está castrado. Aunque estos comportamientos formen parte de la comunicación felina, siempre deben supervisarse para evitar que la situación escale.

Un aspecto importante es tener en cuenta la diferencia de tamaño, edad o experiencia entre los gatos. Un gato adulto, más grande o con mejor control de su fuerza, suele poder regular mejor sus reacciones, mientras que los gatos más jóvenes o inseguros pueden responder de forma más brusca o defensiva. Por eso es clave observar que ninguno de los dos cause lesiones al otro y que cada interacción se mantenga dentro de lo que puede considerarse un conflicto leve propio del proceso de adaptación.

📌Aspectos a tener en cuenta

La implicación humana también juega un papel importante: preparar espacios seguros, supervisar encuentros, ofrecer refuerzos positivos y garantizar que cada gato pueda retirarse cuando lo necesite ayuda enormemente a que el proceso avance de forma equilibrada.

Es normal que el primer proceso de presentación resulte más estresante para las personas, especialmente cuando es la primera experiencia conviviendo con varios gatos o si uno de ellos llega con un pasado difícil y necesita más tiempo para confiar. Con más experiencia y conocimiento, los siguientes procesos suelen vivirse con mayor calma, y muchas veces todo fluye más rápido cuando los gatos muestran desde el principio un buen nivel de confianza con las personas. En todos los casos, lo esencial es realizar una presentación adaptada a las necesidades de cada gato y avanzar paso a paso. Aunque pueda resultar tentador acelerar las fases, darles el tiempo necesario desde el principio ayuda a evitar problemas de convivencia en el futuro y favorece una relación más estable y positiva entre los gatos.

En canales como youTube puedes encontrar muchos vídeos donde puedes ver el proceso paso a paso, e idenntificar posturas y señales de nuestros gatos que te pueden orientar sobre cómo está yendo el proceso.

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