🐾Introducción
En las primeras visitas de Milo al veterinario, una de las primeras cosas que preguntamos fue por los cuidados básicos de los dientes, los oídos, su pelo…
Con respecto a los dientes, nos dijo que no había que hacer nada, ya que los gatos se limpian los dientes al comer pienso seco: el roce del grano ayuda a eliminar parte de la placa bacteriana.
😁Salud dental en gatos
No era la primera vez que había escuchado que, tanto a perros como a gatos, el pienso seco les ayuda a eliminar la placa bacteriana, y esto se debe a que los granos de pienso son duros y, al morderlos, se produce una fricción ligera sobre los dientes.
Esta fricción puede reducir algo de placa en la superficie, pero para que esto ocurra, el gato tiene que masticarlos bien. Si se los traga enteros o apenas hay mordida, este efecto no va a producirse, ya que la fricción es mínima y no llega a eliminar la placa ni el sarro, que es la placa que se ha calcificado.
Hay gatos que no mastican; tanto Milo como Nala no siempre mastican el pienso seco. Yo los veo comer y no siempre oigo cómo mastican. Incluso, en alguna ocasión en que Milo ha vomitado, he visto cómo ha salido el pienso completamente entero, tal y como entró. Eso ocurre especialmente cuando come con mucha ansiedad, ya sea por hambre o por estrés.
Otro aspecto a tener en cuenta es que algunos piensos contienen hidratos de carbono, que favorecen la formación de placa si quedan restos, ya que el pienso no está diseñado específicamente para el cuidado de la salud dental.
👩⚕️ / 👨⚕️Una segunda opinión
Como habíamos cambiado de clínica veterinaria, decidí hacerle la misma pregunta al veterinario que ahora atendía a Milo y a Nala. Le pregunté sobre el cuidado de los dientes, y me dio exactamente la misma respuesta:
“El pienso seco les ayudará a cuidar su salud dental y a prevenir problemas. Os podéis olvidar de eso.”
En ese momento, aunque no me convenció del todo, me quedé algo más tranquila. Y como Milo y Nala eran gatos bastante jóvenes, de menos de un año, decidí posponer este tema.
🦷 Porqué es importante el cuidado dental en gatos
El cuidado dental en los gatos es muy importante para prevenir problemas a largo plazo, y no sólo de su salud dental, sino también de su salud en general, ya que algunos problemas dentales pueden afectar a órganos vitales.
Las enfermedades más frecuentes derivadas de problemas dentales suelen ser:
- Enfermedad periodontal: Acumulación de placa y sarro que inflama las encías y puede llevar a la pérdida de dientes.
- Gingivitis: Inflamación de las encías que, sin tratamiento, puede derivar en periodontitis.
- Resorción dental: Desgaste progresivo de los dientes, una condición dolorosa y frecuente en gatos.
🤔¿Pero porqué pueden afectar los problemas de salud dental a los órganos vitales?
Los gatos que no tienen una buena higiene dental acumulan bacterias en su boca, y estas bacterias pueden pasar al torrente sanguíneo y afectar a órganos vitales como el corazón, el hígado y los riñones.
- Problemas cardíacos: Aumento del riesgo de endocarditis bacteriana.
- Problemas renales: Posible deterioro debido a infecciones persistentes.
- Problemas hepáticos: Inflamación asociada a infecciones bucales crónicas.
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Es por ello que no hay que minimizar la salud dental de nuestros gatos, ya que puede derivar en problemas mayores.
😿¿Cómo detectar problemas dentales en nuestros gatos?
Hay formas de detectar que nuestro gato tiene problemas en su boca. A continuación, te cuento algunas cosas que puedes tener en cuenta:
- Mal aliento persistente (halitosis): Si su boca tiene un olor fuerte y desagradable, puede ser indicativo de placa bacteriana, gingivitis o infección.
Nosotros, con este tema, al principio nos preocupamos mucho, porque después de comer la comida húmeda, Milo se dormía, y al despertarse de la siesta y bostezar, su boca olía realmente mal. Había pasado revisión veterinaria hacía muy poco y todo estaba bien. El resto del día su boca olía normal, a pienso, y leímos que la comida húmeda deja más residuos, por lo que puede ser la razón por la que su boca huela peor en ese momento.
- Dificultad o dolor al comer: Observa a tu gato mientras come, especialmente el pienso seco, y fíjate si mastica sólo de un lado, o se acerca varias veces pero no come, ya que esto puede ser indicativo de dolor dental.
- Babeo excesivo o con sangre: Puede indicar inflamación en las encías o heridas.
- Encías rojas, inflamadas o con sangrado: Las encías deben ser rosadas y lisas; si están rojas o inflamadas, podría ser gingivitis o enfermedad periodontal.
- Cambio en el apetito y pérdida de peso: Muchos gatos dejan de comer por el dolor y pierden peso. Algunos sólo comen comida húmeda, debido al dolor que les causa masticar el pienso seco.
- Cambios de comportamiento y evitación de juego: Cuando un gato tiene dolor dental, puede estar más irritable, esconderse más o evitar que le toquen en esa zona. También puede evitar jugar o mostrar cambios en sus dinámicas habituales de juego.
- Pérdida de dientes o movilidad: Se puede notar que los dientes se mueven o se pierden, lo que indica un problema dental avanzado.
- Maullidos diferentes: Algunos gatos sienten dolor al bostezar, por el roce con los dientes. Observa si hay maullidos distintos y en qué momento se producen.
😿🍽️Cuqui un gato mayor que dejó de comer
Mi amiga y su familia conviven con 5 gatos. Cuqui es el mayor de todos, tiene 15 años.
Empezaron a observar que Cuqui estaba bajando de peso, y decidieron prestar más atención a sus hábitos de comida, el arenero, y todo aquello que pudiera indicarles si algo no estaba bien.
Se dieron cuenta de que Cuqui se ponía delante del comedero y no comía nada, y también notaron que su aliento olía muy mal. Lo primero que su familia pensó fue que Cuqui, al ser un gato tan mayor, estaba teniendo problemas de estómago.
Lo llevaron de inmediato a la clínica veterinaria, donde le hicieron analíticas y una revisión general. Cuqui estaba estupendamente de todo, a pesar de ser tan mayor, pero cuando le revisaron la boca, entendieron cuál era su problema: Cuqui tenía la boca inflamada, sentía mucho dolor y había dejado de comer. Esto había sido producido por el desgaste y la mala higiene dental.
En su clínica veterinaria decidieron extraer todas las piezas dentales que no estaban bien. Cuqui fue anestesiado y le extrajeron todas las piezas dentales a excepción de 3 muelas y un colmillo.
Tras la intervención, le recetaron un antiinflamatorio y una crema para las encías para ayudarle en su recuperación. También era muy importante que bebiera mucha agua y comiera.
Los días siguientes a la intervención, Cuqui tuvo a su familia pendiente de él para aplicarle los medicamentos recetados. Le compraron comida blandita que pudiera comer, y escogieron su preferida, ya que es muy importante asegurarse de que coman, buscando siempre la manera de que lo hagan.
Una vez pasado el tratamiento, las encías de Cuqui se han puesto duras y ya puede comer pienso.
En el veterinario les explicaron que, al igual que en las personas, cada gato tiene características diferentes en su boca, como sus raíces, el tipo de saliva o las enfermedades dentales que puedan desarrollar. Por ello, dos gatos viviendo en la misma familia con idéntica alimentación pueden desarrollar enfermedades completamente diferentes.
😿🦷A Norita se le mueve un diente. FOL
Norita es una gata de 10 años, que vive en la misma familia que Cuqui.
A las pocas semanas de haber pasado lo de Cuqui y sus dientes, se dieron cuenta de que a Norita se le movía un colmillo. También notaron que había bajado un poco de peso.
Pensaron que podría haber sido algún golpe, o algo que pudiera haber pasado mientras ellos no estaban en casa.
Llevaron a Norita de inmediato a la clínica veterinaria, donde le hicieron una radiografía. Les dijeron que lo que le pasaba a Norita se llamaba FOL (lesión resortiva odontoclásica felina). Esta es una enfermedad dental degenerativa en gatos, provocada por células llamadas odontoclastos. Estas células destruyen lentamente el tejido dental, comenzando a menudo por la raíz y extendiéndose a veces hasta la corona.
Es más frecuente en gatos adultos o mayores, aunque puede aparecer a cualquier edad.
Esta enfermedad puede ser muy dolorosa para los gatos, aunque ellos incluso pueden seguir comiendo como en el caso de Norita. Los gatos son muy buenos ocultando sus enfermedades, y en el caso de las enfermedades dentales es muy importante observarlos en sus rutinas de alimentación para detectar cambios o síntomas.
Los síntomas más comunes de esta enfermedad son:
- Comida que cae de la boca o dificultad al masticar
- Babeo excesivo
- Halitosis fuerte
- Encías inflamadas o con sangrado
- Evitar ciertos tipos de alimento, sobre todo duro
- Malestar general, apatía o cambios bruscos de comportamiento
- Pérdida de peso
Cuando Norita fue a la clínica y le hicieron el diagnóstico, le recetaron antiinflamatorios, y posteriormente le al igual que a Cuqui, la anestesiaron y le extrajeron el colmillo y 3 dientes más que estaban afectados. Durante los primeros días, le pusieron comida blandita que le gustara para abrirle el apetito a pesar de las molestias.
En la clínica veterinaria les dijeron que esto no tendría por qué afectar a más dientes, pero que tendrían que hacerle revisiones periódicas.
🧪 Recomendaciones y prevención
Tanto a Cuqui como a Norita, en su clínica veterinaria, les dijeron que comer pienso seco no es lo único que se debe hacer para prevenir problemas dentales, y que hay que llevar a cabo ciertos hábitos que ayudarán a nuestros gatos a prevenir enfermedades dentales.
Les indicaron que deberían empezar a incluir el cepillado de dientes como una nueva rutina de limpieza dental para prevenir posibles enfermedades. Este cepillado se tendría que hacer, por supuesto, con un cepillo y pasta dental específica para gatos. También existen dedales específicos para dientes de gatos, que se ponen en los dedos para limpiar sus dientes.
Es imprescindible siempre observar cualquier cambio que pueda indicar algún problema de salud dental. Nuestros gatos son expertos en ocultar enfermedades, y somos nosotros los que tenemos que estar muy atentos para identificar cambios o indicios de que algo no va bien.
Y, por supuesto, las revisiones periódicas en la clínica veterinaria son esenciales. Especialmente cuando los gatos pasan de los 7 años, debemos tener especial atención, ya que los gatos empiezan a hacerse mayores y, al igual que las personas, en estas edades es más probable la aparición de enfermedades.
🪥¿Y si no puedes cepillarle los dientes a tu gato?
Para algunos gatos resulta muy estresante el cepillado de dientes, e incluso para algunas familias no es una opción, ya que no pueden manipular a sus gatos.
En nuestro caso, no estamos utilizando aún el cepillado, pero sí queremos empezar a hacerlo poco a poco para prevenir cualquier problema dental futuro.
Tendremos que ir desensibilizando a Milo y Nala con el cepillado, (al igual que hemos hecho con el corte de uñas), porque a día de hoy les resulta muy estresante, y cuando Milo se estresa, le afecta a su digestión y empieza a hacer cacas muy blandas.
Para estos casos podemos utilizar algunos productos a modo de prevención. Si el gato ya tiene un problema dental, hay que acudir a la clínica veterinaria para que sean ellos quienes recomienden qué hacer y cómo tratar el problema.
De las cosas que podemos utilizar en casa, y que ayudan a prevenir problemas dentales sin manipular a nuestros gatos, se encuentran los siguientes productos:
- Polvos o geles enzimáticos: Son productos formulados con enzimas naturales que eliminan bacterias y descomponen la placa dental. Su objetivo es reducir la formación de sarro, controlar el mal aliento y prevenir gingivitis. La forma de utilizarlos es añadiéndolos al pienso o a la comida húmeda en la cantidad recomendada.
Nosotros empezamos a utilizar un producto de este tipo para prevenir la formación de placa bacteriana. Compramos unos polvos que son un tipo de algas específicas, y los aplicamos encima de la comida húmeda.
El problema que nos hemos encontrado es que cuando lo mezclamos con un tipo de comida en concreto, Milo lo vomita. Por ello, lo aplicamos directamente sobre el pienso, o sobre otro tipo de comida que no le cause vómitos.
Es muy importante seguir las indicaciones del fabricante y aplicar las cantidades recomendadas.
- Snacks dentales: Compramos a Milo unos snacks dentales para ayudar a prevenir problemas dentales, pero le sentaron muy mal y le causaban diarreas. Después me informé, y muchos de estos snacks no son saludables, son más bien un tipo de chuchería que no hace nada.
Hay otros tipos de snacks saludables que realmente ayudan a prevenir y reducir la placa y el sarro. Es importante informarse bien del producto antes de ofrecérselo a tu gato.
Uno de estos snacks 100% naturales que nos gustó mucho es el matatabi. Nosotros usamos con Milo y Nala. El matatabi es una planta asiática que libera compuestos aromáticos que estimulan a los gatos. Su efecto es parecido al del catnip, pero suele presentarse en forma de rama. Al morderla y masticarla, los gatos se entretienen, se estimulan y, además, ayudan a desprender el sarro y los restos de comida de los dientes. Se lo ofrecemos unas 3 veces por semanas, y una vez que han terminado de jugar con ellos, los guardamos.
- Enjuagues con aditivos: Existen productos que puedes utilizar diluyendo en su agua, y ayudan a reducir las bacterias.
Algunos de estos productos preventivos dentales cuentan con el sello VOHC (Veterinary Oral Health Council), que indica que han sido probados y cumplen criterios para ayudar a reducir la placa y el sarro en gatos y perros. Este sello es un indicador fiable de eficacia, aunque no reemplaza la prevención diaria como el cepillado.
En resumen, aunque nos digan que el pienso seco es suficiente, no siempre lo será, y la mejor forma de evitar problemas de salud dental en el futuro es la prevención. Esto incluye cepillado regular, revisión veterinaria periódica, y el uso de productos como polvos enzimáticos, snacks dentales saludables o enjuagues específicos, siempre adaptados a cada gato y a su tolerancia.
