🔍 Una oportunidad inesperada
Justo cuando habíamos decidido adoptar un compañero o compañera para Milo, un amigo nos habló de una gatita rescatada por su compañera de trabajo, que además gestionaba una protectora de animales. Nos preguntó si estaríamos interesados en adoptarla.
Nos pareció un regalo caído del cielo, ya que estábamos justo en ese momento valorando la idea e informándonos. Parecía encajar perfectamente con lo que queríamos.
🛻 Un rescate complicado
Era una gatita de unos 4 meses que había sido encontrada llena de grasa, posiblemente tras haberse refugiado en el motor de un coche. Nadie sabía de dónde venía ni cuánto tiempo llevaba sola. Estaba desnutrida y su pelaje en muy mal estado por la grasa de los motores.
La persona que la rescató la alimentó, la limpió y la llevó al veterinario. Le hicieron una revisión general y tests de leucemia e inmunodeficiencia felina, que resultaron negativos. Esta persona le dio todo el amor y los cuidados que la gatita necesitaba.
Era perfecta para nosotros: una gatita que necesitaba un hogar y tenía una edad que encajaba con la que buscábamos.
🏡 Llegada a casa
Después de un mes recuperándose con su maravillosa rescatadora, la gatita estaba lista para ser adoptada, y la trajimos a casa. Le pusimos de nombre Nube. Era blanquita con manchas negras, tenía el pelo semilargo y unos ojos verdes enormes.
Llegó con mucho miedo. A pesar del cariño recibido anteriormente, su experiencia en la calle había sido dura: hambre, frío, soledad, otros gatos… Todo era un desafío para ella.
Preparamos una habitación para ella con todo lo necesario. Tenía su comedero y bebedero, su arenero, un rascador, y preparamos debajo de una cama que había en la habitación una camita para Nube, que era la cama que habíamos comprado para Milo.
Encima de la camita pusimos una mantita de Nube que nos dejó su rescatista.
🐈⬛👀🐈 Presentación
Cuando llegamos a casa, Milo nos estaba esperando detrás de la puerta. Habíamos estado todo el día fuera, y ya era tarde.
Entramos en casa con Nube dentro de un transportín. Por aquel entonces, habíamos investigado sobre la mejor manera de presentar a dos gatos, y encontramos dos métodos distintos: uno recomendaba meter al nuevo gato directamente en una habitación aparte, y el otro sugería hacer una primera presentación con el nuevo gato dentro del transportín.
Con Nube elegimos esta última opción, y pusimos el transportín en un lugar tranquilo para que Milo y ella pudieran conocerse. Se olieron, y Milo estaba muy curioso y nervioso, mientras que Nube estaba asustada.
Abrimos el transportín por una puerta lateral, para que ella pudiera salir si lo necesitaba. Nube se quedó quieta, y Milo comenzó a darle muy suave con la patita.
No nos sentimos cómodos con la situación, ya que Nube estaba muy asustada, así que después de unos 20 minutos, decidimos llevarla a su habitación para que pudiera estar tranquila.
Nunca más usamos este método, aunque hay quien lo defiende, siento que puede ser muy estresante para ambos gatos, pero esa es mi opinión personal.
🏠 Adaptación
Nube se encontraba ya en su habitación, y por supuesto, se escondió debajo de la cama, dentro de la camita que le habíamos preparado con su mantita.
Para su adaptación a nuestra casa, decidimos mantenerla en esa habitación, donde pudiera tener momentos de tranquilidad a solas, para explorar y acostumbrarse a su nuevo entorno, y otros momentos en los que entraríamos de uno en uno para interactuar con ella, jugar y empezar a conocernos, siempre respetando sus tiempos y sin ser invasivos.
Nube llegó a casa con otitis, y durante cinco días tuvimos que ponerle unas gotas en ambos oídos, por la mañana y por la noche. Eso no encajaba del todo con la idea de no ser invasivos, pero era necesario para su recuperación.
Al principio, no salía de debajo de la cama. Nosotros entrábamos a menudo para que se acostumbrara a nuestra voz y a nuestra presencia. Cuando llegaba el momento de ponerle las gotas, esperábamos a que estuviera tranquila.
Se dejaba coger sin problema, y podíamos manipularla con cuidado para aplicarle el tratamiento. Solo una vez se puso muy nerviosa y me mordió, pero fue comprensible por su miedo y la incomodidad del proceso.
⚠️ Primeros síntomas
A los tres días de estar en casa, empezamos a notar que Nube tosía, especialmente después de beber. Con el tiempo, también lo hacía en otros momentos: mientras dormía, estaba despierta o jugaba… No seguía ningún patrón.
Preguntamos a la persona que la había rescatado, y nos dijo que durante el mes que estuvo con ella no mostró ninguno de esos síntomas. Entonces pensamos que podría ser algo que le causara alergia, así que limpiamos muy bien la habitación y lavamos toda la ropa de cama, por si el polvo era la causa. Ella siguió tosiendo.
A la semana de estar en casa, Nube ya salía de la habitación, y empezaba a tener mucho contacto con Milo.
Milo era en quien más confiaba Nube, se había convertido en su hermano mayor. Con nosotros iba más despacio.
Afortunadamente, el tratamiento de las gotas del oído duró solo cinco días, así que ya no teníamos que cogerla si no quería.
Dejamos que siguiera su ritmo, y que se acercara a nosotros cuando se sintiera cómoda, y lo fue haciendo poco a poco.
Decidimos llevarla al veterinario, ya que la tos persistía y empezábamos a preocuparnos.
Sabíamos que Nube era una gatita que había vivido en la calle, que había pasado el invierno allí siendo tan joven, y siempre tuvimos presente que eso podía tener consecuencias para su salud.
🩺 Primera visita a la clínica veterinaria
Llevamos a Nube a la clínica veterinaria que habíamos elegido para ella. Era su primera visita, ya que, cuando nos la trajimos, justo antes le habían puesto las vacunas trivalentes (Rinotraqueítis viral felina —FHV-1—, Panleucopenia felina y Calicivirus felino —FCV—), además de la vacuna contra la Leucemia felina, por lo que hasta dentro de un mes no tendríamos que haber ido a su primera revisión.
En el veterinario nos dijeron que Nube tenía los bronquios inflamados. Nos explicaron que podría deberse a una alergia, y que le pondrían inyecciones de corticoides durante dos días, seguidas de un tratamiento con pastillas, también de corticoides, durante un par de semanas.
Seguimos todas las indicaciones del veterinario, pero Nube no mejoró; de hecho, seguía tosiendo cada día más.
🩺 Segunda visita a la clínica veterinaria
Cuando finalizó el tratamiento, llamamos para decir que Nube seguía igual, y el veterinario nos dijo que lo siguiente sería hacerle un lavado bronquial. Al gato de mi amiga se lo habían hecho, ya que él también tenía mucha tos, y con él todo salió bien.
Para esa prueba había que sedar a Nube. Cuando castramos a Milo, preguntamos si podíamos estar con él hasta que le pusieran la anestesia, pero nos dijeron que no.
Mi amiga, que iba a la misma clínica veterinaria, me avisó de que para sedarlos usaban una jaula con una barra dentro; ella lleva allí a su gato Ciro, y vio el proceso cuando lo llevó a bañar.
Ciro es un gato muy grande, lo acababa de rescatar de la calle, ya que su familia lo había abandonado hacía un año y estaba lleno de grasa. Ciro pesa 8 kilos, y no querían bañarlo sin sedarlo, y ella vio cómo utilizaban esa jaula, y por eso me avisó, porque no le gustó absolutamente nada.
Después supe que era una jaula de contención, que se usa para anestesiar a los animales. Por eso preguntamos si podíamos estar con ellos en ese proceso, para que no tuvieran que utilizar esa jaula, ya que tanto Milo como Nube eran dos gatos muy buenos, y no era necesario, y menos aún estando nosotros presentes.
Sinceramente, no sé si la usaron con Milo o con Nube; lo único que sé es que no volveré a dejar que anestesien a mis gatos sin estar yo presente. No quiero que, si algo pasa, lo último que sientan sea miedo, sin saber ni dónde ni con quién están.
Era lunes 10 de febrero. Nube tenía que estar en la consulta del veterinario a las 10 de la mañana para su prueba. La metimos en su transportín, la llevamos y la dejamos allí.
Ya no volveríamos a verla más con vida.
🖤Las malas noticias llegan pronto
Eran poco más de las 11 de la mañana cuando recibimos una llamada del veterinario. Nos llamaba para darnos muy malas noticias: Nube había fallecido. Fue un shock para nosotros. Nadie espera algo así, y menos en una gatita de 5 meses.
Después de llorar y tranquilizarnos un poco, fuimos a la consulta del veterinario. Necesitábamos despedirnos de Nube, y al mismo tiempo, una explicación a todo esto.
Cuando llegamos, vimos a Nube en la camilla, sin vida. Me abrazé a ella y me despedí de mi gatita. Estuve con ella el tiempo que necesité, hasta que pude respirar tranquila para hablar con el veterinario.
Nos explicó que Nube había sufrido un shock anafiláctico, y que era el resultado de una alergia a la anestesia. También nos dijo que esto hubiera sucedido tarde o temprano, en el momento de la castración de Nube.
En ese momento nos preguntó si queríamos que ellos se encargaran de llevar al crematorio su cuerpo para que fuera incinerada. Le dijimos que sí, seguíamos en shock, y no sabíamos ni siquiera cuáles eran los procedimientos en esos casos. Nadie contaba con tener que tomar una decisión así tan pronto. También nos preguntaron si queríamos las cenizas de Nube.
Dimos de baja a Nube en el registro, y nos fuimos a casa. Por la tarde, tuvimos que llevar a Milo a la clínica debido a una úlcera en el ojo, provocada por juegos con Nube esa misma mañana.
Al ir a pagar la consulta de Milo, nos dijeron que teníamos pendiente lo de Nube. No sabíamos que eso había que pagarlo, la verdad.
En ese momento entendimos que, al haber sido algo que pasó en la clínica, era la clínica la que debía hacerse cargo de esos gastos. Pero no: eso también hay que pagarlo.
🫂Despedida
Empezaba nuestro duelo por Nube, y la verdad, fue muy duro, como lo es tener que despedirte de un ser querido. Sabíamos que era una gatita que había pasado dificultades en la calle, y que eso podía derivar en problemas de salud futuros, pero nunca hubiéramos imaginado algo así, y menos tan pronto.
Puse una vela para ella durante los 3 días siguientes, y llevaba conmigo su juguete favorito, una cinta larga con la que le encantaba jugar. Esto me ayudó los primeros días.
Cada persona debe vivir su propio duelo, y hacer lo que necesite para llorar y despedir a ese ser querido.
🌱Aprendizajes
Después de unas semanas, y cuando Milo se recuperó de su úlcera, cogimos fuerzas e hicimos lo que se llama un postmortem. Este término se utiliza para hacer una evaluación que se realiza después de que algo ha salido mal o ha terminado, con el objetivo de entender qué ocurrió, por qué ocurrió y qué se puede hacer mejor la próxima vez. No se trata de buscar culpables, sino de aprender de la experiencia.
En este caso, consultamos con otros profesionales, con amigos que tenían gatos y, por supuesto, con la persona que había rescatado a Nube, a quien se la habíamos adoptado.
Voy a resumir los puntos clave con los que nosotros nos quedamos y que nos sirvieron de aprendizaje. Es lo único que se puede sacar de una experiencia así.
- No poder acompañar a nuestros gatos durante el proceso de anestesia o sedación: Nos enteramos de que en muchas otras clínicas sí está permitido acompañar a tu animal durante el proceso de anestesia, y de hecho lo recomiendan, ya que de esa forma se reduce el estrés que en ese momento pueda sufrir el animal.
Por lo tanto, nunca volveríamos a dejar que anestesien a nuestros gatos sin acompañarlos nosotros. - Consultar otros profesionales:
Tras consultar con otros profesionales, nos dijeron que Nube pesaba muy poco (1,8 kg) y que quizás esa prueba se podría haber retrasado, esperando a que ella cogiera más peso. Por otro lado, el día anterior fue la última vez que tomó su tratamiento, y se debía haber dejado un espacio de tiempo antes de realizar esa intervención.
Como podréis imaginar, hubo mucho dolor y sentimiento de culpa en todo esto, pero solo llevábamos dos meses conviviendo con gatos, y aún nos quedaba mucho por aprender.
Nuestra confianza en este profesional y en esa clínica quedó completamente rota, y aunque, según su criterio profesional, eso era lo correcto, para nosotros siempre existirá la duda de si se hizo o no lo correcto, y de si, de haber actuado de otra forma, Nube estaría hoy con nosotros.
💔 Este ha sido el tema que más me ha costado abordar. Ha sido muy duro revivirlo, aunque, por otro lado, gracias a esta experiencia, este proyecto empezó a nacer.
🌈 Mi Nube preciosa, este proyecto te lo dedico a ti con todo mi amor. Siempre te llevaremos en nuestro corazón.
