🍽️Recipientes para la comida y agua: mi experiencia

Dos gatos de caricatura interactuando con varios recipientes de comida y agua en una cocina. Un gato negro y blanco con ojos azules sostiene una gota de agua, mientras un gato naranja sonriente señala hacia un cuenco con croquetas. Se observan un bebedero automático, un cuenco de agua, y dos cuencos de comida para gatos sobre una alfombra.

🐾 Introducción

Al margen de la estética, la elección del recipiente que uses como comedero y bebedero para tu gato puede ser, o no, la más adecuada para él.

Por eso, en este apartado te cuento lo que aprendí sobre este tema y cuáles han sido mis elecciones.

🍽️ Primer comedero 

Cuando encontramos a Milo y decidimos adoptarlo, era sábado. Veníamos de hacer una ruta de senderismo y, como en esa zona no había tiendas especializadas de animales, sus primeras cosas se las compramos en un bazar. Encontramos un recipiente doble de plástico, para comida y agua, y en ese momento me pareció la mejor opción.

También podría haber optado por utilizar cualquier recipiente que tuviera en casa, pero quería que tuviera sus propias cosas.

🍽️Segundo comedero, ¿acné felino?

Estuvimos los primeros días utilizando ese comedero para todo. Eso sí, teníamos que lavarlo varias veces al día, ya que lo usábamos tanto para la comida húmeda como para el pienso seco.

Una amiga vino a casa a conocer a Milo y me comentó que, al ser blanco, podrían salirle puntos negros en la barbilla. La verdad es que en ese momento no presté demasiada atención.

A la semana, ya todos un poco más asentados, decidimos comprarle nuevos recipientes de comida. Queríamos uno para la comida húmeda, otro para el pienso seco y otro para el agua.

Ya había empezado a leer sobre alimentación, por el tema de las cacas blandas de Milo, y ahí fue cuando me enteré de que hay materiales más adecuados para los recipientes de comida y agua, en especial la cerámica y el acero inoxidable.

Había varios motivos para usar recipientes de estos dos materiales. Las razones principales eran:

  • Higiene: los recipientes de plástico se pueden arañar con facilidad, y en esas ranuras se acumulan bacterias y grasas. Esto puede provocar acné felino, que es lo que mi amiga me mencionó en su momento sobre los puntos negros en la barbilla. Este acné aparece en la barbilla porque, al comer o beber, los gatos la apoyan y las bacterias entran en contacto con su piel, bloqueando el folículo y provocando el acné.
  • Alterar el sabor: el plástico puede absorber olores de comida o detergentes, alterando el olor y el sabor. La cerámica y el acero inoxidable son materiales que no guardan olores ni sabores, ya que son no porosos.
  • Más fáciles de limpiar: se pueden lavar a altas temperaturas, lo que ayuda a eliminar gérmenes. Si mantienes una buena higiene de los recipientes que usa tu gato para comer y beber, reduces el riesgo de infecciones cutáneas o problemas digestivos.

Fuimos a la tienda y compramos tres cuencos de cerámica: uno para la comida húmeda, otro para la comida seca y otro para el agua. Ahí también nos enteramos de que hay gatos a los que no les gusta que sus bigotes rocen los bordes del cuenco, por lo que prefieren cuencos más anchos y menos profundos. Incluso hay algunos que parecen platitos llanos, sin apenas bordes.

A veces, los gatos rechazan la comida porque el recipiente no les resulta cómodo, así que es otro factor a tener en cuenta. En nuestro caso, Milo los aceptó perfectamente: lo único que le importaba era que hubiera comida, daba igual dónde.

Aún tenía que ganar mucho peso, ya que cuando lo encontramos pesaba 1,6 kg y tenía alrededor de 8 a 10 meses, por lo que todavía le quedaba mucho por crecer… ¡y era algo que estaba haciendo muy, muy bien!

💧Primera fuente de agua

En esa primera etapa, hablando con compañeros de trabajo que conviven con gatos, me hablaron de las fuentes de agua. Cuando les pregunté para qué se necesitaba una, la respuesta me dejó un poco sorprendida:
“Para estimularlos a beber más agua y que estén bien hidratados.”

En ese momento, mi primer pensamiento fue: ¿por qué un gato necesita ser estimulado para beber agua? Y manos a la obra, me puse a leer sobre el tema.

Leí que los gatos, en general, no sienten tanta necesidad de beber agua y tienen un instinto de sed muy débil, porque su cuerpo no la demanda como en otros animales. Esto tiene un origen evolutivo, ya que los antepasados de los gatos eran felinos del desierto, que obtenían casi toda el agua de sus presas, las cuales contenían entre un 60 y 70% de agua. Por eso, no necesitaban beber con frecuencia.

Como consecuencia, los gatos domésticos modernos no sienten tanta sed y pueden pasar largos periodos sin beber, aunque tengan agua disponible.

Yo nunca me había fijado en si Milo bebía o no agua. Se la cambiábamos varias veces al día y lo veíamos beber, pero no sabíamos si era poco, mucho o suficiente. Daba por hecho que bebería lo que necesitara.

Lo que sí sabía era que el alimento húmedo aporta agua a su dieta, pero la verdad, no había reparado en por qué era necesario. Sabía que el pienso seco apenas aporta humedad, pero asumía que el resto la obtendría bebiendo.

Seguí indagando hasta que entendí por qué es tan importante una buena hidratación, y fue entonces cuando empecé a darle más importancia al tema: una buena hidratación en los gatos es clave para prevenir problemas urinarios y renales, como los cristales en la orina, muy comunes en gatos esterilizados o sedentarios.

Leí sobre las cantidades recomendadas de agua diaria para un gato y encontré diferentes cifras, pero la mayoría coincidían en entre 50 y 75 ml de agua por cada kilo de peso corporal al día. Esta cantidad depende de muchos factores: la época del año, el nivel de actividad diaria y, sobre todo, la dieta, ya que la comida húmeda aporta parte del agua necesaria.

En ese momento entendí la gran importancia del alimento húmedo en la dieta del gato, ya que ayuda a mantener la hidratación, especialmente si no beben suficiente agua. El pienso seco no cubre por sí solo las necesidades de hidratación, por lo que incluir alimento húmedo complementa el aporte de agua y mejora la salud general.

Así que manos a la obra: ¡empezaba la búsqueda de una fuente! Queríamos probar si a Milo le gustaba beber de una fuente. Como no sabíamos cómo reaccionaría, compramos una económica primero, y si le gustaba, invertiríamos después en una de más calidad.

Encontré una perfecta por 11 €, de plástico, con capacidad de unos 3 litros y dos modos de salida del agua:

  • Salida directa: el agua sube desde el centro y brota suavemente hacia arriba, formando una burbuja continua y silenciosa.
  • Salida en forma de flor: el agua sube por el tubo central y cae en pequeños chorros o cascadas, creando un flujo más visible y sonoro.

Le pusimos la fuente a Milo, y por supuesto, su cuenco de agua también se quedó. Dejamos ambas opciones hasta asegurarnos de que le gustaba beber de la fuente.

Se la pusimos con la flor, y le gustó mucho… pero para jugar con el agua y salpicar, ¡de beber nada de nada! 😅

A los dos días quitamos la flor, y ahí sí: ya se sentía más cómodo y empezó a beber con normalidad. De hecho, notamos que ahora iba más veces a beber.

Cuando Nube llegó a casa, tenía en su habitación su propio cuenco de agua, pero en cuanto empezó a salir, una de las primeras cosas que exploró fue la fuente, y le encantó. En sus primeros días de exploración, el primer sitio que visitaba era la fuente.

Así que sí: la fuente fue un acierto total

🔁 Cambio de Agua y limpieza de la fuente

Cuando leía sobre las fuentes de agua para gatos, una de las cosas que mencionaban era que podías olvidarte de cambiarles el agua durante una semana (o más, dependiendo de la capacidad), y que solo hacía falta lavarla cada dos semanas.
Y yo, bueno, sin pensarlo mucho, seguí esos consejos.

Durante la primera semana y media le iba añadiendo agua para que siempre tuviera suficiente, pero ahí la dejé. A las dos semanas, dispuesta a limpiarla por primera vez, tal y como sugería el fabricante, me encontré con una película muy viscosa por toda la fuente, incluso en los tubos por donde salía el agua.

No me gustó nada y, como siempre, leí… y reaccioné.

Esa película se llama biofilm bacteriano, y sí, bacteriano porque está formado por bacterias, saliva y restos orgánicos que se adhieren al plástico húmedo. Esta capa sirve de refugio a las bacterias y, con el tiempo, puede provocar problemas digestivos, además de alterar el sabor del agua.

Cuando leí sobre este tema, descubrí que la recomendación de limpieza era muy distinta a la del fabricante. En realidad, a la fuente hay que cambiarle el agua diariamente y lavarla cada 2 o 3 días como máximo, igual que lavas un cuenco de agua normal.

A partir de ese momento, pasamos a limpiar la fuente cada dos días, sin excepción.

🍲Dispensador de alimento

Cuando Milo llegó a casa estaba completamente desnutrido, y tenía mucha hambre y ansiedad por la comida a todas horas. Tras consultarlo con el veterinario, nos dijo que cuando un animal pasa hambre, es difícil que la ansiedad por la comida desaparezca. También nos recomendó darle muchas tomas al día con pequeñas cantidades.

Yo, por mi parte, también leí sobre el tema y encontré dos posturas muy diferentes:

  • Una era la de comida a demanda, es decir, poner toda la comida y que el gato se autorregule y coma lo que necesite;
  • Y la otra postura, racionar la comida en varias tomas, tal y como nos recomendó el veterinario.

Nosotros estábamos utilizando la primera opción antes de consultarlo, pero para que os hagáis una idea, Milo llegó a casa con unos 8-10 meses y pesaba 1,6 kg. Según el veterinario, pesaba la mitad de lo que debería.

Le dejábamos un cuenco con pienso con más cantidad de la recomendada diaria por la mañana, y al mediodía le dábamos un sobre de comida húmeda entero.

El cuenco de pienso se lo comía en 5 minutos, y la comida húmeda también. El veterinario nos dijo que al principio era normal por su desnutrición y por ser un gato muy activo, pero no podíamos dejar que comiera así porque hacía las cacas muy blandas, y eso también podía ser parte del problema.

Así que decidimos empezar a racionar su comida diaria. Medíamos la cantidad y la racionábamos en varias tomas.

Al principio, para que el cambio no fuera tan brusco, pusimos 3 tomas al día, pero progresivamente fuimos agregando más. El resultado final fueron 4 tomas de pienso seco y 2 de comida húmeda diarias.

La primera se la poníamos a las 7 de la mañana, pero Milo empezó a despertarnos muy temprano. A las 5 de la mañana venía a la cama a maullar y pedir comida, porque sabía que éramos nosotros quienes se la dábamos.

Después de 2 semanas decidimos comprar un dispensador de comida automático, para que Milo asociara la comida al dispensador y no a nosotros. Nos funcionó muy bien. Milo tardó muy poco en entender que el pienso seco ya no lo dábamos nosotros, y que solo le dábamos la comida húmeda.

Dejó de despertarnos por la mañana.Organizamos las tomas desde las 6 de la mañana, y así dejamos de preocuparnos por esa parte.
Eso sí, cada día, media hora o una hora antes, Milo ya está reclamando su ración de comida húmeda.

Cada vez que oía el dispensador volaba, y nos preocupaba qué pasaría cuando trajéramos un segundo gato a casa, pero para nuestra sorpresa, esa ansiedad fue desapareciendo poco a poco.

El dispensador fue un acierto total. Cuando llegó Nala, compramos un segundo dispensador, al cual se adaptó genial.

Estamos seguros de que el dispensador nos ayudó mucho con la ansiedad de Milo, ya que al estar programado a las mismas horas, él sabía que siempre tendría comida sin depender de nosotros.

Pero, sin duda, lo que más ayudó a que esa ansiedad desapareciera fue que adoptásemos a Nube y posteriormente a Nala.

Hoy en día, lo único por lo que muestra ansiedad (aunque mucho menos) es por una variedad de comida húmeda en concreto que le encanta, pero come una cuarta parte de lo que comía antes, y si come más cantidad, no le sienta bien: vomita o hace cacas blandas nada más comer.

El dispensador que utilizamos tiene estructura de plástico y el recipiente de acero inoxidable.
Permite almacenar comida para 2 semanas, pero cuidado con esto, porque hay que usar desecantes para absorber la humedad del aire y mantener el pienso seco y fresco.

Los desecantes son esas bolsitas pequeñas con bolitas dentro que vienen en envases de comida u otros productos.
Nosotros vivimos en un sitio de playa con humedad, y esto aumenta bastante las posibilidades de que el pienso se humedezca, lo que favorece el desarrollo de moho, capaz de producir toxinas peligrosas para la salud del gato.

Igualmente, vivas donde vivas, si utilizas este tipo de dispensadores, ten siempre en cuenta esto.

💧Segunda fuente

Esa primera fuente nos duró unos 4 meses, decidimos tenerla hasta que se rompiera, y entonces ver otras opciones. Aunque le hicimos un buen mantenimiento con sus cambios de filtro y todo lo recomendado (bueno, la lavábamos mucho más a menudo de lo que recomendaban), el motor un día dejó de funcionar.

Pusimos un cuenco de cerámica como recipiente para el agua para que Milo bebiera, ya que por aquel entonces Nube ya no estaba con nosotros

Al mes llegó Nala y pusimos otro cuenco de cerámica con agua para ella, y es cuando decidimos comprar una fuente nueva de más calidad que la anterior.

Esta vez no quería que fuera de plástico, y busqué fuentes de acero inoxidable. Era más cara, y costaba 3 veces más, pero era de mejor calidad.

Esta fuente tenía un grifo tubo de salida en forma de cisne en lugar de la flor, y el agua caía con más presión. Cuando fuimos a quitarle el tubo para usarla con la salida de agua directa, tenía mucha fuerza y salpicaba mucho, por lo que se lo tuvimos que volver a poner.

Nala enseguida empezó a beber del grifo y a jugar con el agua, Milo también jugaba, pero no se sentía cómodo bebiendo del chorro.
Ambos juegan mucho con el chorro, se salpican y se lo pasan genial, sobre todo en verano, y eso nos gusta mucho porque así también la usan para refrescarse.

Esta fuente es mucho más fácil de rellenar y limpiar que la anterior, y tiene garantía por si se estropea.

Igualmente seguimos teniendo el cuenco grande de cerámica con agua, porque Milo se siente más cómodo bebiendo de ahí, ya que en muy pocas ocasiones bebe de la fuente.
Por lo tanto, en casa siempre va a haber recipientes con agua, la fuente y el cuenco de cerámica.

De hecho, si salimos fuera unos días, aunque van a venir a casa a supervisar que todo esté bien, solemos dejar otro recipiente de cerámica más con agua extra.

En el futuro, cuando esta fuente se estropee, tendremos en cuenta que la próxima que compremos tenga la salida de agua directa.

🐱 Cómo estimularlos a beber sin tener gastos extra

Es comprensible que haya personas que no puedan tener el gasto de la fuente, ya que no solo implica el gasto inicial, además también hay que cambiarle los filtros regularmente, o simplemente lo vean innecesario y prefieran utilizar un cuenco tradicional.

A continuación te detallo algunas cosas que podemos hacer para estimularlos a beber más agua:

  • Varios recipientes con agua por la casa.
  • Cambiar el agua varias veces al día para que esté siempre fresca.
  • A Milo le encanta beber y jugar con los vasos de agua que utilizamos. Cuando hemos terminado de comer nosotros, se lo dejamos para que juegue y beba.

🧼Limpieza recipientes alimentación y recipiente agua

Para los recipientes de alimentación y agua utilizamos lavavajillas normal. Lo que hacemos es usar un estropajo diferente, los distinguimos por colores. Los estropajos y bayetas de color azul siempre son para ellos y para limpiar sus cosas.

Las rutinas de limpieza que seguimos son:

  • Recipientes del dispensador de pienso seco: Tenemos 2 y son de acero inoxidable. Los lavamos a diario con lavavajillas normal y con su estropajo. Al resto del dispensador le pasamos un trapo húmedo una vez a la semana para quitarle el polvo.
  • Cuencos para la comida húmeda: Son cuencos de cerámica. Los lavamos a diario con lavavajillas normal y con su estropajo. Esta toma de comida es a media mañana, y normalmente se lo comen de una, por lo que una vez acaban, los lavamos.
  • Alfombrillas: Son alfombrillas de silicona donde están sus dispensadores, y donde ponemos los cuencos de la comida húmeda. También están la fuente y el cuenco del agua. Las lavamos una vez a la semana con lavavajillas normal y con su estropajo.
  • Fuente de agua: Es una fuente de acero inoxidable. La lavamos cada 2 días con lavavajillas normal y con su estropajo. El agua se la cambiamos a diario.
  • Cuenco del agua: Es un cuenco de cerámica. Lo lavamos a diario con lavavajillas normal y con su estropajo. El agua se la cambiamos varias veces al día.

🐱 Cómo saber si mis gatos beben agua

Una de las mejores formas que vas a encontrar para saber muchas cosas sobre la salud de tus gatos es mirando su arenero. Nosotros aprendimos mucho sobre esto, ya que desde el principio Milo hacía las cacas blandas, y como fuimos probando cosas, esa era la mejor manera de saber lo que le estaba funcionando y lo que no.

Con el tema del agua, es importante comprobar si está bebiendo a través de los grumos de pis que hay en el arenero.

En nuestro caso, Milo hace pis 2 veces al día y Nala 1, pero el tamaño del grumo de Nala es bastante grande. Ambos beben agua varias veces al día y, además, les damos comida húmeda a diario. Usan el arenero sin problema y, cuando entran, hacen algo.

Esto lo explico porque, cuando investigué sobre el tema y leí sobre los problemas urinarios en los gatos, para detectarlos —y sobre todo prevenirlos—, una de las cosas en las que más hay que fijarse es:

  • si beben o no agua,
  • si van al arenero,
  • si hacen pis y cuántas veces,
  • y si el tamaño del grumo es grande, o si son varios grumos pequeños.

Todo esto te habla de la salud urinaria de tu gato.
Lo normal es que un gato haga pis entre 1 y 3 veces al día, y que cuando esté en el arenero, haga algo. Si entra y no hace nada, es motivo de preocupación, y hay que observar si emite algún gemido por dolor. También puede ser que vaya muchas veces y haga pequeñas cantidades, o que vaya con frecuencia pero no haga nada.

Otro aspecto a tener en cuenta es si antes bebía agua y de pronto ha dejado de hacerlo.

El arenero es un gran chivato de la salud de nuestros gatos. Observarlo cada día puede parecer una rutina sin importancia, pero en realidad es una de las formas más simples y efectivas de cuidar su salud. Es importante saber interpretar lo que vemos, ya que puede evitar muchos problemas a tiempo.

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